Llanes, tanto la villa como el concejo, se caracterizan por la vistosidad y belleza de sus parajes, y por una intensa y enjundiosa Historia, que aflora en el presente, y que hace de esta zona de Asturias uno de los enclaves más atractivos de España para propios y visitantes. De ahí que Llanes, concejo y villa, está ambientados todo el año, y te puedes encontrar allí gentes de cualquier parte del mundo.

El asentamiento que hoy conocemos como la villa de Llanes es muy antiguo y ya en la Edad Media, previa Carta Puebla otorgada por Alfonso IX de León, era un notable centro administrativo, militar y religioso, además de contar con un importante puerto y una destacada presencia de nobleza local. Estas condiciones de auténtico privilegio la convirtieron en un enclave que tenía que defenderse y protegerse de posibles invasiones. De ahí que el recinto urbano estuvo completamente amurallado. De aquella época queda el paño norte de la muralla – el mayor de Asturias -, y un sólido y redondo torreón también del siglo XIII, que fue una austera construcción militar que hoy tiene por vecino al Casino, un hermoso edificio indiano datado en 1910.

 

 

 

Llanes ©Norbert Cabeza

Pero Llanes es mucho más que una villa muy noble y leal, además de ilustre, blasonada, elegante y ambientada. El concejo tiene más de 30 playas, a cuál más idílica, y preciosos pueblos de costa. Y hacia el interior, aldeas de ensueño, valles y montañas dibujan una orografía que se suma a las estribaciones de la Sierra del Cuera, y que en muchas ocasiones es una privilegiada atalaya para contemplar los Picos de Europa.

El Casco Histórico de la villa, la arquitectura indiana, los miradores de mar y montaña, la senda costera, el Camino del Norte o de la Costa, la ensenada de El Vau entre Barru y Niembru, el Museo Etnográfico del Oriente de Asturias, los bufones, los castros, o las playas interiores son algunas de las bellezas naturales y culturales imperdibles en un recorrido por Llanes y su concejo. Además, sitios donde se come riquísimo, desde restaurantes y sidrerías hasta chiringuitos de playa; tiendas ideales para todo tipo de compras – las gastronómicas por supuesto -; Fiestas de Interés Turístico; sitios que están de moda y marcan tendencia… Todo esto y mucho más te lo encontrarás en un lugar único en el mundo llamado Llanes.

¡Empezamos nuestro fascinante viaje!

Un Casco Histórico de fisonomía medieval y un singular sistema festivo de bandos

 

Cuando estés paseando por el Casco Histórico de Llanes no te olvides de mirar al suelo… ¿El motivo? Para leer y disfrutar los versos en forja del libro “Poemas de Llanes” de Celso Amieva, y que son una maravilla. Es muy probable que sea el único Casco Histórico que te encuentras con una obra de tal nivel plasmada en forja en las piedras que forman su suelo, y compuesta con tanto amor a Llanes…

Llanes ©Gonzalo Azumendi

Y del suelo, levanta la mirada para contemplar todo cuanto te rodea y verás una villa de fisonomía medieval que conserva la huella de su muralla medieval y de sus antiguas puertas de entrada. La muralla tiene en pie uno de los paños más notables del norte de España.

El Torreón; la casa de Juan Pariente – la más antigua de Llanes – ubicada en la calle mayor; el palacio de los Rivero o de Gastañaga; el palacio de Posada Herrera o el llamativo palacio del Duque de Estrada, de época barroca y de grandes dimensiones, con dos torres cuadradas en su fachada principal, son algunos de los hitos de este Casco Histórico.

Asimismo, la Basílica de Llanes, de estilo gótico e iniciada en el siglo XIII -de ahí que tenga elementos propios del románico -, y con una espectacular buganvilla en sus muros exteriores, es otro de esos lugares especiales. Completan el periplo la Casa del Cercáu; la capilla de la Magdalena, situada en la plaza del mismo nombre y datada en el siglo XIII, y la plaza de Santa Ana, plaza del Casco Histórico donde se ubica la capilla de Santa Ana. Esta capilla estaba fuera del recinto de la muralla, al lado de la puerta de San Nicolás y hoy en día Santa Ana es la patrona de los marineros llaniscos.

Ahora bien, no puedes irte de la villa llanisca sin saborear su patrimonio intangible pero igualmente placentero: sus costumbres, sus tradiciones, sus fiestas, su estilo de vida. Y es que Llanes tiene un modelo festivo que no te encontrarás en ningún otro lugar.

Fiesta de la Virgen de la Guía ©Camilo Alonso

El singular sistema festivo de Llanes está basado en la rivalidad pacífica entre tres bandos: la Magdalena, San Roque y la Guía. Los bandos no son cofradías religiosas sino agrupaciones en las que se integra en abierta y cordial competencia el vecindario llanisco. Con la particularidad además de que cada uno de los bandos se expresa a través de unos símbolos propios: un icono religioso, una fecha y un mes de celebración, una flor y una música, entre otros.

Así que descubrirás que la villa de Llanes tiene tres Fiestas de Interés Turístico, una por cada uno de sus bandos: la de la Magdalena, con su capilla de la Magdalena, que celebra en el mes de julio; la de San Roque, con su capilla de San Roque, que se celebra en agosto, y la de la Guía, con una preciosa capilla en las inmediaciones de la villa, y que se celebra a principios de setiembre.

Además, fuera de la villa, podrás disfrutar otras dos Fiestas de Interés Turístico: En la preciosa localidad de Nueva, la fiesta del Santo Cristo del Amparo, que tiene lugar a mediados de setiembre, y en el bello pueblo de Cué, la Sacramental, que se celebra el 24 de junio.

Una villa con tres playas: El Sablón, Puertu Chicu y Toró

 

Llanes es una villa que siempre ha mirado al mar. Primero con su puerto, y después, con el devenir del tiempo y el surgimiento de la sociedad del ocio, con sus playas.

Puerto deportivo de Llanes ©Mampiris

Tres son las playas de esta villa marinera: El Sablón, Puertu Chicu y Toró. A cada cual más bella y representativa de lo que es la costa llanisca, y las tres muy diferentes entre sí.

El Sablón se encuentra ubicada en el corazón de Llanes, a los pies del mítico y espectacular paseo de San Pedro, y muy cerca del puerto. De forma semicircular y de fina arena blanca, se encuentra protegida del oleaje, así que cuando la marea está tranquila, se convierte en una auténtica piscina natural con maravillosas vistas. Es el mejor lugar para contemplar la muralla de Llanes y la subida al paseo de San Pedro. Además, habitualmente, está muy concurrida tanto por propios como por foráneos.

Puertu Chicu es de las tres playas de la villa, la menos conocida y la más frecuentada por los habitantes de Llanes. Es una pequeña cala en forma de herradura, ubicada entre el faro y Punta Huerto Roque. Ubicada en la salida oriental de la localidad, la pillarás de paso en un paseo hasta la playa de Toró. Tiene la particularidad de que con la marea alta casi desaparece, quedando tan solo una pequeña franja de arena y piedras, y en cambio, en bajamar se triplica el espacio de la playa.

Toró es la más singular, paisajísticamente hablando, de la terna playera. Su conjunto de rocas puntiagudas y arena la hace única en su morfología. Habitualmente el oleaje es moderado, con lo cual el baño no es nada peligroso, y además tiene un entorno con senda, mirador y restaurante incluido, que es perfecto para disfrutar de las vistas y el ambiente, y a la vez degustar ricos sabores de la zona.

El puerto con la escollera más artística del mundo: los Cubos de la Memoria

 

Pocos puertos en el mundo existen como el de Llanes. Por su angosta morfología, marcada por el escenario natural, donde desemboca a la mar el río Carrocéu. Por sus espléndidas vistas al Cuera. Por la proximidad del espectacular paseo-mirador de San Pedro.

Y además, porque las obras de ampliación que experimentó a finales del siglo XX culminaron con una intervención artística inusual en este tipo de escenario y muy original: En la escollera del puerto, el artista Agustín Ibarrola diseñó y materializó una de sus obras más conocidas, que lleva por título Los Cubos de la Memoria. A través de esta obra conocerás la memoria del artista, la memoria del arte y la memoria del territorio.

Los Cubos de la Memoria ©Norbert Cabeza

Esta magna obra se realizó en tres fases: la primera comenzó en el verano del año 2001, la segunda fue ejecutada en el año 2003, y la tercera y definitiva finalizó en diciembre de 2006. El artista pintó cubos – unos figurativos y otros abstractos – tanto en la cara sur como en la cara norte de la escollera, y hoy más de 200 bloques de hormigón está decorados, convirtiendo el puerto de Llanes en un gran museo de la memoria al aire libre.

Llanes, un escenario de cine

 

De todas Asturias el concejo de Llanes es el que más veces ha sido plató natural para el cine, la televisión y en general para cualquier obra audiovisual. Sus paisajes, su atmósfera, su ambiente, su Historia, sus gentes… todo en Llanes resulta profundamente inspirador para el séptimo arte.

Y precisamente para que disfrutes y conozcas esos escenarios maravillosos de los distintos rodajes el proyecto turístico y cultural llamado “Llanes de cine” te lo pone muy fácil. Este itinerario cinematográfico te permitirá visitar hasta 25 lugares en los que se rodaron decenas de secuencias de largometrajes, cortometrajes y series de televisión. En las localizaciones te encontrarás instaladas unas señales que informan sobre la película rodada allí, el año de estreno y el director, y además otras señales informan sobre el recorrido completo, detallando localizaciones y películas.

Playas de Ballota y Andrín ©Jose Arias – www.jfarias.com

Podrás contemplar localizaciones en la villa de Llanes: el Casco Histórico, el paseo de San Pedro, el puerto, la capilla de La Magdalena, la plaza Parres Sobrino, la playa de Toró y el palacio de Partarríu. Y también al este y al oeste de la villa.

Playa de Cue ©Jorge Picallo

Al este de Llanes, el pueblo de Cue, la playa de Ballota, el campo de golf, los acantilados de puertas de Vidiago, el mirador de La Boriza, los acantilados de Buelna, La Borbolla, Purón y Pancar.

Al oeste de Llanes, Po y la senda costera en esa zona, la playa de Borizu, la playa de Barru, el cementerio de Niembru, la playa de Torimbia, la playa de Cuevas del Mar, los bufones de Pría, Posada, Ardisana, La Huera de Meré, El Mazucu y La Pereda.

¡Sin duda, una serie de lugares de ensueño!

Miradores de mar y montaña

 

Una de las posibilidades que te abre la singular orografía llanisca y su emplazamiento en la geografía del Principado de Asturias, es que puedes encontrarte con bellos miradores de mar y montaña, con espléndidas vistas de la costa y también del interior a un tiempo.

Paseo de San Pedro ©Mampiris

Uno de esos lugares con especial encanto por la panorámica que ofrece es el paseo-mirador de San Pedro, que, ubicado en un promontorio natural, se alza majestuoso sobre la villa de Llanes, ofreciendo una vista detallada de ella, así como del puerto, la playa del Sablón, el litoral hacia este y oeste, así como de la Sierra del Cuera.

Un lugar de solaz y paseo que atrae a miles de personas y personajes, entre otros Leonor de Austria – hermana del emperador Carlos V -, y que hoy día forma parte de la senda litoral que recorre el concejo de Llanes.

Mirador de La Boriza ©Noemí Castaño

Otros de esos sitios con maravillosas vistas es el mirador de La Boriza, que se alza sobre las playas de Andrín y Ballota, y su famoso castro. Y también en la costa, no puedes perderte el Alto de Torimbia, con vistas espectaculares a esta playa y a todo el entorno litoral y montañoso.

Alto de Torimbia ©Gonzalo Azumendi

Por su parte, el pueblo de Los Carriles, en el interior del concejo, tiene un maravilloso mirador a los Picos de Europa, con unas vistas espléndidas al mítico Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes.

Un mundo de sendas, caminos y rutas

 

Llanes te ofrece todo mundo de sendas, caminos y rutas. Una de las más conocidas es la senda costera, un itinerario peatonal y cicloturista que discurre próximo a la costa, a lo largo de 65 kilómetros, con poco desnivel y que conecta el pueblo de Bustio con la playa de Guadamía. Sin duda, una buena manera de conocer toda la costa llanisca.

Alto de La Tornería ©Amar Fernández

Pero además tienes otras muchas rutas y sendas para disfrutar de estos increíbles parajes: el Camín Encantáu, la Ruta de los Colores del Valle Oscuru, la Ruta del Río Purón, la Senda del Valle Invisible, la Senda La Cuesta, la Ruta de Mañanga o la del Alto de la Tornería hasta el pico Los Resquilones.

Peregrinos en el Camino del Norte o de la Costa ©Gonzalo Azumendi

Y por supuesto, el más notable itinerario cultural europeo, el Camino de Santiago, atraviesa el concejo de Llanes, concretamente el Camino del Norte o de la Costa, generando un constante flujo de peregrinos que ponen una nota de cosmopolitismo y hasta exotismo en el ambiente del concejo.

Monasterio de San Antolín de Bedón ©Norbert Cabeza

Además este Camino tiene hitos de vital importancia en el concejo de Llanes, como es el caso del monasterio de San Antolín de Bedón.

La ría de Niembru y su idílica estampa

 

El puerto de Niembru, también conocido como la ensenada de El Vau, se encuentra en la desembocadura de la ría del mismo nombre, próxima a Cabo Prieto. Esta desembocadura forma una ensenada de aguas muy tranquilas y queda seca a marea baja.

En su orilla se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores con su cementerio anexo, componiendo una escena única que, según el momento y la luz del día, ejerce una fascinación estética. Por ello no es casual que sea uno de esos escenarios que haya cautivado a artistas de todo tipo, cineastas incluidos.

Puerto y ría de Niembru ©Gonzalo Azumendi

A marea alta, esta ría-playa de fina arena está muy concurrida para el baño, y para todo tipo de deportes, especialmente el paddle surf.

También puedes encontrarte con peregrinos que hacen el Camino del Norte o de la Costa, a veces llegados desde lejanas latitudes, y que, como tú, se quedan impresionados con el paraje, que tiene como telón de fondo la bella aldea de Niembru.

Un paraíso para los deportes náuticos

 

La costa de Llanes, con sus playas y calas, sus acantilados, sus castros, sus cuevas, sus cenotes y con esa orografía tan espectacular característica del sistema kárstico, es un escenario privilegiado para los deportes náuticos.

Casi todo lo que imagines en las aguas que bañan la costa llanisca, lo podrás realizar: buceo, snorkel, kayak de mar, navegación a vela o a motor, pesca, o avistamiento de aves y animales marinos, entre otras posibilidades.

Y además, desde hace unos lustros, el litoral llanisco es la meca del paddle surf en el norte de España, tanto en la modalidad de travesía como de olas, e incluso de una modalidad poco habitual como es el paddle yoga.

Por su morfología, esta costa, algunas de cuyas playas y puertos como el de El Bau, en Niembru, están al abrigo del oleaje en mar abierto, es ideal para iniciarse en este deporte y para disfrutar de maravillosas travesías contemplando la inmensa belleza de este litoral único en el mundo.

El Museo Etnográfico del Oriente de Asturias, un espacio para conocer las tradiciones

 

A escasos 4 kilómetros de la villa de Llanes, en una carismática aldea llamada Porrúa se ubica el Museo Etnográfico del Oriente de Asturias. Gestionado por la Asociación Cultural El Llacín, este museo es un espacio dedicada a la memoria etnográfica y tradiciones de esta zona.

El terreno y edificios de la instalación son fruto de la donación de una familia indiano de origen porruano. Y te llamará la atención que se trata de un centro cultural dinámico, dedicado por completo a la exposición y divulgación de elementos de interés histórico y etnográfico, y que también cuenta con un apartado dedicado a la investigación. También se organizan rutas por el territorio.

Los edificios del Museo se encuentran en una finca habilitada como parque público, con una amplia representación de árboles frutales y de bosque. Entre los árboles destaca la presencia monumental de un aguacate traído de México y plantado en 1906, cuyo tronco tiene un perímetro de más de 7 metros.

Las casas que forman el Museo están dispuestas en dos hileras paralelas unidas mediante un corredor volado de madera. En su interior se visitan las dependencias de una casa campesina tradicional: vestíbulo o estregal, cocina, sala, cuarto de habitación, cuadra y lagar para sidra, y una serie de exposiciones temáticas dedicadas a la elaboración del queso y la manteca, la fabricación manual de tejas y ladrillos, procesos textiles, indumentaria popular tradicional, taller de carpintero, herramientas de corte de la madera, lavanderas, aperos, así como una colección de piezas de metal esmaltado.

La costa de las maravillas: playas, bufones y castros

 

Llanes es el concejo de Asturias con el litoral más extenso – 56 kilómetros -, a lo largo de los cuales te encontrarás una sucesión de maravillas. Impresionantes acantilados, cuevas, arcos, puentes, bufones, dolinas, castros (islotes) y por supuesto playas, dos de ellas interiores – las únicas que existen en el norte de España -.

Playa de la Huelga  y Castro de las Gaviotas ©Gonzalo Azumendi

Y en esta costa de las maravillas, una selección premium de playas – la mayoría en pequeño formato – y algunas con arenas efímeras, de manera que tendrás que sincronizar tu estancia con la bajamar, o bien disfrutar de las impresionantes piscinas naturales que se forman con la pleamar. Eso sí, en todas se impone una intensa bicromía compuesta por el verde de la hierba y el azul del mar.

Además, la costa de Llanes preserva aún cierta virginidad medioambiental, dado que a algunos arenales y calas hay que llegar a pie, a menudo atravesando idílicos parajes.

Playa de Gulpiyuri ©Gonzalo Azumendi

No cabe duda, que entre todas las playas de Llanes, hay dos que llaman especialmente la atención porque son interiores, y te las encuentras en medio de un prado como un especie de milagro marino. Y es que el sistema kárstico facilita ese filtrado a través de la horadadas rocas con miles de cavidades, y es así como surge este milagro salado, también condicionado por el fenómeno de las mareas. De manera que cuando te acerques a contemplar Gulpiyuri o Cobijeru – que así se llaman las dos playas interiores – podrás encontrártelas con más o menos agua salada.

En este periplo por la belleza hay dos momentos que has de vivir si puedes:

Bufones de Pría ©Manuel S. Calvo

Uno sería observar el fenómeno de los bufones, que son esos surtidores de agua del mar que se filtran por las cavidades de la horadada roca costera cuando hay una marea fuerte, a la par que emiten un bramido o sonido característico del que reciben el nombre. Son muy conocidos los bufones de Pría, Arenillas y Santiuste.

Y el otro, contemplar la Sierra del Cuera y las cumbres de los Picos de Europa en una jornada de navegación por la costa.

San Salvador de Celorio ©Juanjo Arrojo

Por supuesto caerás en la cuenta de que las maravillas de la costa llanisca no son solo naturales, también son culturales: es muy fácil que te encuentras con cenobios a pie de playa como el de San Salvador de Celorio, que veas pasar a los peregrinos por el Camino de la Costa cuando estés en la playa, que te topes ermitas o ruinas que miran al mar desde lugares de auténtico privilegio o que de pronto, paseando por la costa descubras un molino de mareas como el que hay en las inmediaciones de la playa de Cobijeru, en Buelna.

 

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